Reto "Yo escribo" - Cuarta pregunta

¡Yo escribo! ¿Y tú?

Siento haberme retrasado estas semanas con el reto, pero volvemos a la carga. ¡Esta vez la cuarta pregunta! Llegamos a la mitad ♥


¿Cuál es tu personaje favorito?

¡Tengo uno que es mi ultrafavorito! Pero no por su personalidad, sino por la complejidad de sentimientos y emociones, el intento de superación que estoy tratando de hacer con este personaje. La profundidad de todo lo que piensa, dice o hace.

Sly es el protagonista de "Misofobia", una historia que trata sobre su pánico a los gérmenes y cómo un psiquiatra que lo conocía de antes pero que Sly no recuerda, trata de ayudarlo y llegar al fondo de por qué su miedo. Sly es cabezota respecto a su estado de ánimo. Afirma que ha perdido su voluntad de vivir y por ello su intento de suicidio al principio de la historia. Sin embargo, cuando tratan de darle antidepresivos, se niega. No está triste, afirma. Solo se siente inútil para el mundo.

Quizás desde este punto de vista, explicado con rapidez, veais que este personaje es alguien tonto, que no se da cuenta de que sí que está deprimido. Pero si se lee la historia, os daréis cuenta de que de verdad no tiene consciencia de su depresión. Normalmente, y esto lo sé por experiencia, los deprimidos son los últimos en sarse cuenta de su estado.

Contando con sus problemas en el pasado, como la muerte de su hermano, la indiferencia de sus padres hacia él desde esta, su miedo a los gérmenes desarrollado tras el fallecimiento de su ser más querido y la incapacidad de socialización desde siempre, Sly se va adentrando en sí mismo, viviendo en la introversión, tratando de alejarse de las personas. Es Andrew quien trata de sacarlo de su burbuja, de hacer que pueda ver que vivir es algo hermoso.

Sly se niega al principio a estar con él. Se aleja. Quiere que desaparezca de su tranquila vida, monótona, aburrida, solitaria. Pero el psiquiatra insiste, e insiste. Hasta que le cuenta por qué lo conoce del pasado. Y entonces Sly le deja acercarse un poco. Cada vez más. Con miedo. Sin saber cómo acabará aquello. Porque Sly siempre ha estado solo. Su hermano, muerto; sus padres, ignorantes de su existencia; sus amigos... ¿qué amigos?
Andrew es la única persona con la que tiene contacto, con la que puede estar sin sentirse ahogado. Y poco a poco, sus sentimientos se van perfilando.

No es un perfil estrictamente psicológico, pero creo que es la mejor forma de contaros cómo es Sly. En cuanto a su apariencia, en la historia Sly se describe a sí mismo. Os dejo el fragmento:

Tras cinco minutos en el servicio sin que las ganas de vomitar volvieran a aparecer, decidí levantarme. Me saqué los guantes y me lavé las manos y los brazos. Me mojé la cara y me sequé el sudor con una toalla que había allí, por supuesto, tras comprobar que estaba limpia. Luego me observé en el espejo y me miré a los ojos. No a mis ojos, sino a los ojos reflejados en el espejo. ¿Por qué parecían tan extraños? Traté de recordar la última vez que me inspeccioné en el espejo. La última vez que me observé más que la limpieza sobre mi piel. Mis ojos grisáceos, mi cabello oscuro y medianamente largo, mi rostro con barbilla afilada —algo que nunca me había gustado— y sobre todo, aquella nariz. Aquella horrorosa nariz. No era porque tuviera baja autoestima. Nunca me consideré feo, pero tampoco especialmente guapo. Y todo por aquella nariz. Mis facciones podían describirse como delicadas y un poco aniñadas, tal vez, pero aquella nariz le quitaba toda la belleza a mi rostro. Si enfocabas la mirada solo en ella, podías observar su fealdad. Parecía una patata. No era gorda ni demasiado grande, sin embargo, daba esa sensación. Era la única pieza que no encajaba en el puzle. Como si desarmonizara con el resto de mi rostro. Como si a la hora de crearme, alguien hubiera jugueteado con mi nariz a su antojo y al final no había podido arreglarlo. Podría ser guapo si no fuera por aquella nariz. Por eso era normal, y no guapo.

Lo que más ama Sly es la limpieza y la filosofía. Adora la música clásica, la soledad y la tranquilidad. Le gusta todo lo que es capaz de calmarle, y por el contrario, odia todo lo que le sobresalta, como los gérmenes, la música chillona, las faltas de ortografía o Andrew.

No tengo ninguna imagen de Sly, porque nunca pensé en dibujarle. No tiene una forma concisa en mi cerebro. Tan solo es Sly, mi personaje favorito, el personaje que más trabajo me ha dado para perfilarlo, el personaje al que más vida le he dado, y el que menos ganas de vivirla tiene. Mi personaje. Y por eso lo amo.

Porque es mío. Y es mi Sly.

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